12 - 10 - 2014 / SANTUARIO DEL ACEBO

 

La primera visita del día fue en Santa María de Carceda, acompañados por Mari Carmen que nos abrió sus puertas para poder disfrutar de esta joya. Ya aparece documentada en una permuta realizada por el Conde Piñolo, en fecha anterior a la fundación del Monasterio de Corias. La iglesia es un buen ejemplo del románico rural cangués y su construcción podría datarse en el S. XIII. La bóveda del presbiterio conserva un interesante conjunto de pinturas murales del S. XVI; el retablo mayor es barroco y contiene una virgen con Niño románica del S. XII. Un calvario con un cristo crucificado manierista gótico de finales del S. XIII. También posee un retablo rococó en un lateral dedicado a San Miguel pisando al diablo. Una iglesia desconocida por la mayoría de nosotros que es una joya!!!!

Finalizada la visita nos dirigimos al alto de Biescas, donde tomamos un cafetín en el chigre de Martín, "El Viveiro" la mar de agradable por cierto.

Aquí iniciamos la subida a pie, primero por carretera y después por una senda que la "cortaba"; durante todo el recorrido pudimos disfrutar de unas vistas estupendas de gran parte del sur-occidental asturiano: cimas suaves, lomas denominadas campas o chaos, con grandes y cuidadísimos pastizales, donde las vacas están a sus anchas... Durante todo el día vimos cantidad de setas que los mas ilustrados, nos enseñaban: lepiotas, coprinus, champiñones... algunas dentro de las huertas entre las berzas como vimos en el pueblo de  Villanueva  (está claro que por estos lares no se recogen...)

En la capilla de La Pilarina, un pequeño grupo de personas, esperaba para asistir a la misa de la Patrona. Por cierto, la imagen de esta capilla, la vimos en Santa María de Carceda (guardada para evitar hurtos)

Y llegamos al Santuario de Nuestra Señora del Acebo de una gran devoción en toda esta comarca. El edificio fue construido en 1590 por Diego de Argos, es de cruz latina. Tiene una torre al frente con sillar de piedra y con un pórtico en su parte baja abierto mediante tres arcos. El retablo mayor sigue el estilo marcado por el del Monasterio de Corias, con columnas salomónicas emparradas; fue tallado por Manuel Ron entre 1687 y 1691 y dorado por Juan Menéndez en 1709, ambos artesanos de Cangas.

Como "remate" comimos el mejor cocido del mundo en Casa del Río, con postres, café y los cantares de rigor.

Desde el alto en la Cruz pudimos disfrutar de una vista panorámica impresionante.

El descenso, perezoso al inicio, nos vino la mar de bien para bajar todos aquellos garbanzos y demás familia....

Como en otras ocasiones, el alojamiento lo teníamos reservado en Casa Perico en La Regla: un establecimiento familiar, con bar, tienda , comedor y un hotel con unas habitaciones estupendas y una relación calidad-precio excepcional

 

Santa María de Carceda Ábside y parte del retablo mayor Paisaje del sur-occidente
     
     
Lepiota 

Santuario de Nuestra Señora del Acebo

Descenso