19 - 1 - 20 / POR EL MONTE NARANCO

Diezmado por la gripe y el miedo a las alarmantes predicciones atmosféricas, un pequeño grupo salimos dispuestos a disfrutar de este emblemático y, a la vez, desconocido entorno próximo a Oviedo.
Dejamos los coches en el aparcamiento de acceso a los Monumentos del Prerrománico, desde donde parte una senda que nos acerca al Centro de Interpretación que estaba cerrado y donde hicimos la primera fotografía con Santa María de fondo.

Santa María del Naranco
Originalmente, Santa María, no se proyectó como iglesia, sino que fue el Aula Regia del conjunto palacial que el rey Ramiro I mandó construir en las afueras de la capital en el año 842. Su estilo artístico es el denominado «ramirense», dentro del prerrománico asturiano.
El complejo arquitectónico al que pertenecía este edificio comprendía la cercana iglesia de San Miguel de Lillo. La destrucción de su cabecera y parte de sus naves motivó que el Aula Regia fue transformada en iglesia, probablemente durante el siglo XII, pues la crónica silense de 1150 ya lo registra como templo de Santa María.
El templo fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1985.
Actualmente, Santa María, sigue siendo el templo oficial de la parroquia. Sin embargo, al no reunir condiciones para el buen desarrollo de la liturgia, se utiliza habitualmente para el culto la capilla del Monasterio de la Visitación de las Madres Salesas.
Iniciada la marcha, y tras recorrer los aproximadamente trescientos metros que las separa, llegamos a San Miguel de Lillo.

San Miguel de Lillo
La iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo (Sanmiguel de Liño), dedicada a San Miguel Arcángel, fue mandada edificar hacia el 842 por el rey Ramiro I. El templo se encuentra a unos cien metros de Santa María del Naranco. Posiblemente es, según la crónica albeldense, la que el monarca mandó a construir junto a sus palacios con función de iglesia palatina.
La Unesco la declaró, también en 1985, Patrimonio de la Humanidad.
La comunidad católica de Santa María del Naranco celebra sus fiestas en ambos templos los días 25 de julio y 29 de septiembre, festividades de Santiago Apóstol y San Miguel Arcángel.

A la Fuente de Los Pastores
Junto a San Miguel de Lillo sale un empinado camino que nos lleva a la fuente de los Pastores, aunque en realidad, donde se encuentra el caño no sea el manantial de los Pastores sino la fuente del río La Viña. La verdadera fuente de los Pastores se encuentra unos metros más arriba. Vierte a un lavadero, hoy en ruinas.
Se cree que esta fuente podría ser coetánea con la construcción de los monumentos prerrománicos, según explican Paco García y Juan Calvo en un inventario elaborado en el año 2014 sobre las más de 300 fuentes del concejo de Oviedo.

Hacia la PR AS-239
Desde la fuente de Los Pastores continuamos ascendiendo hacia la PR AS-239. Esta travesía, que recorre la Sierra del Naranco en sentido del Oriente hacia el Occidente, sale de la localidad de Lugones (Siero) pasando por Puente Viejo-Laviada y ascendiendo en fuerte subida hasta Pico el Paisano lugar de mayor altitud y donde nosotros nos incorporamos, para luego continuar por El Pevidal.

Finca El Pevidal

Esta finca, por la que el Gobierno del Principado pagó a la familia Masaveu 3,6 millones de euros, iba a ser de vital importancia para el parque periurbano del Naranco aprobado en 2005 como un ambicioso plan para "poner en valor" y preservar el monte ovetense como zona de ocio. Como en el cuento de la lechera, en este parque se iba a construir un escenario al aire libre, en el que tuvieran cabida representaciones artísticas de todo tipo: musicales, teatrales, proyecciones cinematográficas o danza. Además de espacios para eventos sociales que implicasen una alta concentración de personas. Los edificios se destinarían a usos hoteleros y hosteleros y se proponía hacer una cafetería con zona de terraza en la que poder disfrutar de la comida en un entorno de agradables vistas y, en su caso, un programa complementario de alojamientos. Todo esto se culminaría con un centro de interpretación (como no), del parque periurbano. Además, se proponía dotar de un sistema de transporte público específico para el monte Naranco. Quince años después, la realidad es bien distinta, la finca del Pevidal por la que entre todos pagamos 3,6 millones de euros a la familia Masaveu, está abandonada y las construcciones agrícolas en ruina.

Los vestigios de la guerra
Continuando la ruta, pudimos comprobar que además de maravillosos monumentos y escandalosos despilfarros, el Naranco también esconde numerosos vestigios abandonados de nuestra historia más reciente. Una nutrida colección de trincheras y construcciones bélicas, desde las que entre el verano de 1936 y octubre de 1937, los bandos republicano y nacional batallaron por esta posición estratégica que les permitiría hacerse con el control de la ciudad, con la perdida de tantas vidas humanas, en una injustificada y absurda Guerra Civil.
Entre estas reflexiones seguimos caminando hasta salir a la carretera de Brañes, para luego seguir hacia el pueblo de Ules, donde comimos el bocadillo y después dirigirnos al aparcamiento de los Monumentos, donde habíamos dejado los coches.

                                 

El grupo con Santa María al fondo Hacia San Miguel  San Miguel de Lillo
Fuente de Los Pastores Finca  El Pevidal Restos de la Guerra Civil
Por la PR AS-239 Valle de San Claudio El bocata en Ules