30- 9 - 2018 / POR LA RIOJA 2 PARTE

 

Al día siguiente nos dirigimos a Labraza, situada en la Rioja Alavesa, villa de origen medieval, a 677 metros de altitud. Se trata de una pequeña población fortificada bien conservada (como se reconoció en 2008 con el Premio Mundial de Ciudades Amuralladas). Este lugar, tuvo también la concesión de un fuero en 1196 por Sancho VII, dada su importancia defensiva y estratégica. La villa cuenta con una panorámica privilegiada sobre la cuenca del Ebro, con casas reformadas o en ruinas, la mayoría renacentistas y que aún conservan bodegas. La Iglesia de San Miguel, cuyos muros forman parte de la muralla y una torre de época posterior que recuerda a otras de la zona…
La visita guiada, estuvo amenizada por unos personajes, actuales en ocasiones, medievales o guerreros en otras, a cargo siempre de dos personas que merecieron sonoros aplausos y risas durante su actuación. Finalizamos la visita en la fuente medieval denominada del Moro.

Posteriormente fuimos a Laguardia. Lo primero, aunque suene regular, fue comer  muy bien,  en el restaurante Marixa, desde donde gozamos de unas vistas estupendas llamándonos la atención  pequeñas lagunas que corresponden a Biotopos Protegidos (durante un tiempo, el actual Valle del Ebro estuvo inundado por un gran lago; cuando el río Ebro horadó la cordillera Litoral Catalana, el lago se secó, sólo quedaron unas lagunas en las depresiones, sin drenaje, alimentadas sólo por agua de lluvia, donde la intensa evaporación dió lugar a un fuerte aumento en la concentración de sales)
Una vez saciados, hicimos un pequeño recorrido por esta villa amurallada, que conserva varias puertas de acceso, con un  trazado medieval, muy bien conservada y según nos contaron, absolutamente minada de bodegas. Impresionan sus casas, el ayuntamiento con el reloj, sus magníficas iglesias (aunque nos quedamos con ganas de ver el pórtico policromado de Santa María de los reyes porque estaba cerrada)… Pero si pudimos dar un paseo por la atalaya de “El Collao” con una panorámica extraordinaria, llena de viñedos y de afamadas bodegas; existe un quiosko de finales del siglo XIX de gusto oriental construido en hierro sobre un pedestal de piedra y que en el centro, tiene un busto del fabulista Félix María de Samaniego, natural de este lugar.

Teníamos un buen trayecto de vuelta, y a media tarde emprendimos el regreso. Pudimos contemplar los pueblos de esta parte de Álava, asentados sobre colinas, conservados, con el campo cultivado, cuidado… un paisaje maravilloso que nos deja con ganas de volver.

Desde Sendas de Asturias, queremos agradecer a Rodolfo la magnífica organización que nos permitió conocer y saborear tantas cosas, en tan poco tiempo…

 

 

En Labraza Recibimiento Detalle de una casa
La muralla La fuente del Moro Ayuntamiento Laguardia
En El Collao El kiosco Callejeando