29- 9 - 2018 / POR LA RIOJA 1 PARTE

 

 El viaje el viernes por la tarde fue todo un placer: los campos con el cereal cortado, algunas tierras en barbecho, la vid aún verde y cargada, el sol alargando las sombras anunciando el otoño...  LLegamos de noche; Rodolfo nos esperaba; dejamos nuestro equipaje y nos acompañó a cenar; teníamos hambre, y empezaron a desfilar pimientos, ensaladas de tomate, bacalao, montaditos... ¡No lo vimos delante! acompañado de buen vino supuso una entrada triunfal en esta tierra.

La historia del vino de Rioja se remonta muy atrás, probablemente a los habitantes provenientes de la Antigua Roma, y durante la Edad Media, la producción se realizaba en monasterios o pequeños agricultores para consumo local; alrededor del siglo XV los arrieros, comenzaron a dar salida a los excedentes, principalmente en el País Vasco, ya que las regiones próximas, contaban con producción propia.

A finales del siglo XIX, la epidemia de la filoxera (insecto que ataca las hojas y los filamentos de las raíces de la vid) y que afectó a los viñedos en Francia, les obligó a buscar otras tierras. Por este motivo, los viticultores franceses, acudieron a estos lugares, potenciando la expansión y el conocimiento de las técnicas vinícolas a esta tierra…
En 1877 D. Rafael López de Heredia de Santiago de Chile pero de padres españoles, llegó a Haro para emprender su negocio en el mundo del vino de Rioja, comprando terrenos en los que plantó vides por primera vez, creando en 1914 el viñedo “Viña Tondonia” el más conocido, que da nombre a la bodega y que fue seguido por otros tres, también ampliamente conocidos denominados Viña Bosconia, Viña Zaconia y Cubillas de los que se obtienen las variedades de uva más empleadas en la elaboración de los vinos de esta bodega, que son tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo para tintos, y viura y malvasía para blancos.
Conducidos por Josué, hicimos una visita a la bodega R. López de Heredia-Viña Tondonia en Haro, que a pesar de ser una de las mas antiguas, destaca por ser una de las pocas bodegas del mundo que posee tonelería propia artesanal y seguir una elaboración artesanal. Un antiguo expositor modernista de madera precioso que la bodega exponía en ferias, ocupa un espacio (quizás algo justo) en la tienda realizada por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, donde iniciamos el recorrido. Nuestro guía fue relatándonos el proceso de recogida, almacenamiento, trasiego… con detalle y entusiasmo. Nos maravillaron todos los detalles: las cubas de madera permitiendo que la fermentación sea a expensas de la propia uva, sus muros capaces de mantener la temperatura adecuada, las telas de araña que también tienen su cometido tratando de mantener las polillas a ralla, las rampas para que las cubas de los vinos que los franceses elaboraban al principio, tuvieran salida fácil y directa al ferrocarril para su transporte, las anotaciones en las barricas para el trasiego, el taller de elaboración de los toneles con olor a madera de roble, pasadizos abovedados (calados) hasta de 200 metros donde los vinos van tomando cuerpo, alumbrados por pequeñas lámparas suspendidas del techo elaboradas en Crady (histórica empresa eléctrica de Gijón) … Una visita que nos encantó y que desde aquí agradecemos a nuestro guía quien nos obsequió con una cata magnífica de sus vinos…


Después fuimos en nuestros coches hacia Los Monasterios de Yuso y Suso , cuna del castellano y Patrimonio de la Humanidad,situados en el pueblo de San Millán de la Cogolla en las estribaciones de la Sierra de la Demanda.

El Real Monasterio de San Millán de Yuso (significaba 'abajo' en castellano antiguo) fue mandado construir en el año 1053 por el rey García Sánchez III de Navarra . La historia de su fundación va unida a una leyenda basada en un milagro de San Millán: un joven pastor que se hace ermitaño y que cuando muere a la edad de 101 años, sus discípulos lo entierran en su cueva, y alrededor de ella se va formando el primer monasterio, el de San Millán de Suso.

 El Monasterio de Suso, el de arriba, surgió de las cuevas que habitaron los eremitas discípulos de San Millán, allá por el siglo VI. Las sucesivas ampliaciones que convirtieron aquellas cuevas en cenobio y en monasterio se pueden observar en los diferentes estilos arquitectónicos que se fueron superponiendo entre los siglos VI y X: visigótico, mozárabe y románico.

La importancia cultural de Suso se manifiesta en la colección de manuscritos y códices que salieron de su escriptorio, uno de los más notables de la Edad Media en España: el Códice Emilianense de los Concilios (992), la Biblia de Quiso (664) o una copia del Apocalipsis, de Beato de Liébana (siglo VIII), lo que le hace ser uno de los principales escritorios, si no el más notable, de la Edad Media española. Es el marco en el que va a surgir la que hoy es la más antigua manifestación escrita de la Lengua Española

Una lengua no nace en un lugar ni en un momento concreto, pero es en el monasterio de San Millán en el siglo XI cuando un monje tiene conscientemente el atrevimiento de poner por escrito palabras y frases de esa lengua del pueblo. Nadie lo había hecho antes con una intención literaria. Son las Glosas Emilianenses. En el mismo códice encontramos también las primeras palabras escritas en vascuence. Por esta razón San Millán de Yuso celebra en 1977 el Milenario de la Lengua, y desde entonces se le conoce con el nombre de «Cuna de la Lengua».
Aquí pudimos reponer y saciar nuestro apetito, que nuestro amigo Rodolfo se había encargado de reservar mesa.

De regreso a Ezcaray, visitamos las mantas Ezcaray, empresa familiar que desde 1930, transformó la producción de paños en sus telares manuales, por la fabricación de pañuelos, bufandas, mantas… Usan fibras naturales, incorporando el mohair desde 1950. La tienda, mantiene los primeros telares, y sus muros y suelo de siempre… pero el color y el tacto de sus prendas, invita a acariciar y disfrutar sus productos.
Y ya al final de la tarde, de la mano de Ricardo nuestro guía, fuimos haciendo un recorrido por la villa; Ezcaray ubicada en la comarca de la Rioja Alta, de unos dos mil habitantes, llega a multiplicar por 10 su población durante el verano. Su principal actividad además de la turística es la industria de la madera (sobre todo butacas que exportan a varios países). Fundada por los reyes navarros en el siglo X para repoblar esta zona fronteriza; posteriormente fusionado a Castilla, y Fernado IV le concedió un Fuero, vigente hasta 1876 ( se cuenta que enre otros privilegios, se impedía juzgar a todo aquel que hubiera cometido delito en otra villa o ser entregado a la justicia de otro señorío; por esos muchos malhechores venían aquí y al llegar se agarraban a ala argolla y gritaban: “esta es mi casa”)
En el siglo XVIII el rey Fernando VI fundó la Real Fábrica de Paños, a la que siguieron otras tantas pequeñas industrias , hasta la década de 1950 en que empezó a dejar de ser rentable… Posteriormente con la explotación del turismo (apertura de la estación de esquí de Valdezcaray) y la creación de cooperativas del mueble, empieza a recuperar.

Y con esta información, fuimos recorriendo la plaza de la Verdura con la argolla del Fuero, la del quiosco, sus calles laberínticas, el río... y tomando unos vinos disfrutando de esta preciosa villa y de una buenísima compañia

 

Bodegas López de Heredia Entrada Las tinas
Calados La cata Suso
Yuso El grupo La argolla del Fuero