23 - 3 - 2018 / LABORAL CENTRO DE ARTE : UNA MENTIRA QUE PAGAMOS TODOS

NOTA ENVIADA A PRENSA Y NO PUBLICADA: 

En Asturias durante los años de las vacas gordas se construyeron museos y centros de interpretación de todo tipo y condición, hasta superar los 150.
Algunos son edificios impresionantes, casi faraónicos, como el Centro de Arte y Creación Industrial impulsado por Vicente Álvarez Areces de manera frívola para hacerse la foto.
En ninguno se tuvo en cuenta si cumplían los requisitos que justificaran su construcción, ni se hicieron estudios de viabilidad para garantizar su funcionamiento futuro. El único argumento utilizando eran los presuntos beneficios para el turismo local.
Algunos nunca abrieron, otros se cerraron y otros sufren recortes que los hace inviables, como ocurre con Laboral Centro de Arte. Una instalación de 14.000 metros cuadrados, que se abrió el 30 de marzo de 2007 con vocación internacional, y como complemento de Laboral Ciudad de la Cultura, con un coste aproximado de 11 millones y un presupuesto anual para su funcionamiento de 3,8 millones.
En septiembre de 2008, la entonces directora, Rosina Gómez Baeza, anunció que desde su inauguración habían participado en las actividades programadas por el centro 465.145 personas. Además cifró en 81.211 el número de visitantes, y añadió que en los talleres y seminarios habían logrado reunir a 10.263 participantes.
Pero en años posteriores se fue demostrando que todo se había sustentado sobre una gran mentira, para justificar inversiones millonarias y colocar amigos y amigas del señor Areces, y que la afluencia real al centro apenas alcanzaba el 10,3% de lo que aseguraba Rosina Gómez Baeza.
Sólo en los primeros nueve meses de actividad, de marzo a diciembre de 2007, el centro gastó en autobombo más de 5 millones de euros (más de 18.000 euros al día), 1,2 millones más de lo presupuestado para todo el año.
La situación actual es muy grave, tiene una deuda que se estima en torno a 1,7 millones de euros, que con la aportación actual de 600.000 euros por parte del Principado y las donaciones particulares bajo mínimos, será difícil que se pueda afrontar.
De esta gran mentira tampoco se salva el resto de profesionales participantes en el desaguisado, como directores, personal, críticos, comisarios, artistas,…). Todos participaron en el reparto del pastel, y en una farsa que intentaba copiar e importar un modelo de Museo de corte internacional a sabiendas de que no tenía sentido en una ciudad como Gijón, ni en una Comunidad Autónoma como Asturias, con poca población y sin apenas tradición y cultura tradición en Arte Moderno.
El caso es que todos se fueron de rositas, especialmente el señor Vicente Álvarez Areces, principal responsable de este y otros muchos de despilfarros repartidos por Asturias, de los que nadie le pide cuentas, a pesar de estar localizado.
Y lo grave del asunto, es que a una pregunta formulada por la diputada de Podemos Lucía Montejo, sigue manteniendo el Gobierno regional, por boca del consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso, que merece la pena apostar por un centro de referencia nacional e internacional como Laboral Centro de Arte.
Ante esta situación debemos plantearnos qué hacer. Nosotros consideramos que es una irresponsabilidad mantener equipamientos abiertos, abocados al fracaso, por no aceptar que fueron un error y sin intentar buscarles alternativa.
Para este caso concreto y para otros, en similar situación, nuestro planteamiento es que no se trata de cerrar lo que está abierto sino de re-imaginar las actividades y los objetivos para que funcionen. Como ejemplo se puede poner La Casa Encendida de Madrid, que con mucho dinero antes y bastante menos ahora, apostó por ser a la vez un lugar para las Artes y para la actividad vecinal.
En cuanto al resto de los equipamientos de menor relevancia, si no se pueden mantener sin subvenciones, ni destinarlos a los fines para los que fueron concebidos, parece lógico y de sentido común, que habría que buscarles otro tipo de financiación y otro tipo de uso, antes de permitirnos el lujo de tenerlos cerrados y deteriorándose.
Pero como la lógica y el sentido común es lo que más escasea, y encima habría que pensar, nos tememos que ahí se irán quedando todos esos despilfarros, que como monumentos a la incapacidad y a la desmesura, están repartidos por Asturias.

 

   

Laboral Centro de Arte