11 - 2 - 2018 / DE MUSEOS

Inciamos la visita al Museo Arqueológico de Asturias, que desde 1952 se encuentra en el antiguo convento de San Vicente de Oviedo. Sus obras se alojan en el antiguo claustro y en las cuatro plantas de un edificio moderno que ocupa el solar del antiguo convento.

En la planta baja pudimos ver "In memoriam de San Claudio" una reflexión artística en torno al patrimonio industrial, que tantos recuerdos nos trajo y que provoca cierta desolación lo mismo que las ruinas que ocuparon la famosa fábrica de loza...  El edifico moderno es impresionante: los espacios, la luz, las ventanas hacia la catedral... nos encantó

La primera planta alberga las diferentes etapas del paleolítico, neolítico y edad del cobre y bronce. En la planta segunda se puede contemplar lo referente a la edad castreña; en la parte alta del antiguo claustro queda reflejada la importante romanización en nuestra tierra y en la parte noble la celda del Padre Feijoó abad del monasterio y una de las figuras mas representativas de la Ilustración. Maravillosa la escalera monumental.

En la tercera planta, dedicada a la época medieval, destaca lo referente a la Monarquía Asturiana y a las rutas de peregrinación que llegan o parten de nuestra tierra.. 

Un gran desconocido este museo, que obliga repetir visita...

La segunda parte, guiados por nuestra compañera Vivi, la dedicamos al Museo de Bellas Artes para de su mano, descubrir y contemplar deteminadas obras:

La aproximación directa al mundo del arte es probablemente la mejor de las fórmulas para poder apreciar globalmente el valor de una obra. En esta primera visita, hemos hecho una selección de obras para acercarnos a los estilos Renacentista y Barroco.

MAESTRO DE LA LEYENDA DE LA MAGDALENA: en el tríptico pueden detectarse gran parte de las características de la escuela Flamenca de los siglos XV y XVI como la atención al detalle, el gusto por la plasmación de las calidades de la materia, la riqueza del colorido, la perfección del retrato (D. Álvaro de Carreño y Doña María González de Quirós son los primeros retratos asturianos)

APOSTOLADO DE OVIEDO, obra de Domenikos Theotocopoulos, El Griego. Pintor carismático del mundo manierista. Esta serie, revela su original estilo caracterizado por la intensidad expresiva, concentrada especialmente, en las miradas y en la gestualidad de las manos, la libertad de la técnica pictórica, la iluminación misteriosa y el rico y personal colorido. El apostolado de Oviedo, es uno de los tres completos que pueden verse en el mundo.

ENTIERRO DE CRISTO, de José Ribera. Uno de los artistas más influyentes del barroco. Destacan el acentuado naturalismo de las figuras, el uso tenebrista de la luz, la corpulenta anatomía de Cristo y la solemnidad de la escena.

CRISTO MUERTO EN LA CRUZ,  de Francisco de Zurbarán. Fué uno de los maestros de la gran pintura barroca española. La monumentalidad de la figura, la rotundidad escultórica de la anatomía, el tratamiento tenebrista de la luz, traducen bien el espíritu místico de la época

RETRATO DE CARLOS II, obra de Juan Carreño Miranda. Este asturiano, pintor de cámara del rey Carlos II, fué una de las mayores personalidades artísticas de la pintura española del siglo XVII. Representa al rey Carlos II a la edad de 10 años posando en el salón de los Espejos del Álcazar. Está ejecutado con una gran libertad de pincel y representa una evidente conexión con los modelos velazqueños. La obra ofrece un rico simbolismo que gira en torno a la idea de la realeza: espejos, leones, aguilas... son elementos que subrayan los conceptos de majestad , soberanía y poder..

Muchas gracias a nuestra guía particular que nos permitió disfrutar estas maravillas con otros ojos..

Y terminamos compartiendo comida en la Cuadra la mar de bién

 

 
A la entrada del arqueológico Planta baja, In memoriam San Claudio Primera planta
Planta tercera Maestro de la leyenda de la Magdalena Apostolado del Greco
Entierro  de Cristo Cristo muerto en la cruz de Zurbarán Retrato de Carlos II