21 - 5 - 2017 / EL CAMINO ENCANTADO

 

Pusimos rumbo hacia Oriente a la hora de costumbre; nos reunimos en el pueblo de La Venta. Después de un café con un bizcocho riquísimo de Carmen Cofiño, nos pusimos en ruta. Un camino ancho con buen firme en paralelo al río San Miguel (que recoge las aguas de pequeños afluentes que riegan el Valle de Ardisana y que sus aguas fueron aprovechadas en los molinos para hacer harina con los diferentes cereales cosechados por la zona la zona). Después de una pequeña subida, dimos vista al paisaje rural, que en general, sus valles llanos y fértiles son aprovechados para el cultivo, mientras que las casas y los pueblos,se distribuyen por las laderas...

El Camín Encantáu es uno de los recursos turísticos más importantes del Valle de Ardisana. La senda, de nueve kilómetros de longitud, parte de la localidad de La Venta y, mediante un recorrido circular, transcurre por Comezán, La Malateria, Palaciu, Ardisana y Riocaliente. Las trece esculturas de madera realizadas por Pedro Bueno combinan seres mitológicos como "El nuberu", "El cuélebre" o "El busgosu", con personajes de cuento como "El hombre del sacu" y del paisanaje de la zona como, por ejemplo, "La castañera" y "El segador".

Durante el recorrido, vamos disfrutando del paisaje, los pueblos.. En un punto del recorrido, se distingue al fondo del valle los picos de Ampurias y Monfrechu. Desde Malatería (localidad donde hubo un hospital de leprosos) hay una vista espectacular de Picos de Europa y pudimos ver perfectamente el Urriellu. Los andaderos fáciles nos ayudan a  disfrutar de unos paisajes preciosos.

Llegando a Villanueva, nos esperaba El Nuberu, con capa azul sobre túnica roja, y sombrero negro calado; serio, dueño de la lluvia y el viento, el trueno y el relámpago... Ante tal personaje, bajamos la voz y llegamos a Santa Eulalia de Ardisana, iglesia en la que perduran vestigios de su primera construcción románica, en la que un arco se apoya sobre dos bellísimos capiteles bien conservados. 

Por una calzada de piedra llegamos a Palacio, y poco después a Ardisana; nos sorprendió lo cuidadas que están las casas,  la cantidad de flores... Y poco después a Riocaliente. Nada mas llegar las chicas nos retratamos con la mano abierta, y quedamos maravillados de sus casas, algunas grandes con galerias, otras mas pequeñas con corredor, adornadas con geranios, rosales y hórreos preciosos...

Y retornamos por carretera al punto de origen. El día espléndido, el recorrido corto, fácil y bellísimo paisaje; satisfacción por la conservación de los pueblos... Y acabamos en la playa de Cuevas del Mar, comiendo nuestros bocadillos con unas cervezas bien frías que pillamos por el camino...

 

Iniciando ruta paralelos al río Paisaje rural El grupo
Con el pico Ampurias y el Monfrechu al fondo El Nuberu Calzada de piedra
 Paisaje Las chicas con la mano Ríocaliente