22 - 5 - 2016 / TEVERGA - LA PONTIGA

Nuestra primera parada fue en Teverga para reagruparnos tomando un café. Subimos al puerto San Lorenzo pero el viento fuerte y algunas nubes amenazantes, nos cambiaron el rumbo. Bajamos el puerto de nuevo con nuestros coches que por cierto estaba precioso, hasta Entrago. Después de la obligada foto de familia, iniciamos la senda del oso, que ocupa la caja del antiguo ferrocarril.

El ferrocarril  fue realizado por capital vasco, la llamada Sociedad Anónima Minas de Teverga, fundada en 1900 y con sede en Bilbao. La Sociedad Anónima Hulleras e Industrias (Hullasa), se constituyó en Barcelona  en  1940 y compra en 1943 a Minas de Teverga, el llamado Coto Hullero de Teverga, y lo moderniza, dotándolo de más medios, incluso haciendo un pozo vertical próximo a Santianes- Teverga, llamado Pozo San Jerónimo, por los finales de los años cincuenta. En  el año 1963 el ferrocarril minero apaga las locomotoras de vapor que estuvieron encendidas desde los primeros años del siglo XX. Se achatarran vías y puentes, y se da paso al transporte por carretera mediante camiones, quedando atrás los viejos trenes de carbón que desde el lavadero de Entrago-Teverga llenaban las tolvas de carbón en el barrio de Quintana de Trubia, para desde allí suministrar a la industria nacional.

Afortunadamente, se supo aprovechar este recurso, para hacer un paseo transitable, siempre al lado del río Trubia, atravesando varios túneles excavados en la roca y sobre diferentes puentes, que dan idea del trabajo duro que hubo que realizarse en su día... La senda está vallada con maderas que sobran en la mayor parte del recorrido (un gasto absolutamente innecesario), con trayectos rotos que "remiendan" con cinta amarilla de la "caja rural" y que sin embargo en otros tramos necesarios, no siempre ofrece garantías...

Pero es de una belleza innegable: calizas altas, desfiladeros, arbolado que hacen verdaderos túneles, flores silvestres del mes de mayo, paredes de musgos y helechos.. De manera que el paseo resultó muy agradable y el tiempo se portó..

Llegamos a Proaza y las chicas fuimos retratadas delante de la central hidráulica proyectada en 1964 por el arquitecto Joaquín Vaquero Palacios (1900-1998) . Es un edificio-escultura en cuyo interior, seis murales en la sala de máquinas diseñados por el propio Vaquero Palacios, representan las líneas de fuerza de campos magnéticos en rojo, negro, azul y blanco. Caprichos de la historia: la construcción de la hidroeléctrica de Proaza coincide con el cierre de las minas de carbón de los valles adyacentes, Teverga y Quirós, en 1963.

Después de unas buenas cañas, nos trasladamos a la Pontiga, donde compartimos nuestros bocadillos, alegramos con vino y sidra, y cantamos el cumpleaños feliz a Chema. Acabamos la tarde, como siempre, satisfechos y en paz...

 

En Entrago  Iniciando ruta El río Trubia
Por los túneles Los musgos Y las flores
Las chicas en la Central de Proaza La comida En La Pontiga