7 - 5 - 2022 / SALIDA CON GEODÍA

 Iniciamos la jornada con un precioso dia, haciendo una pequeña caminata desde Porcia hasta Caboblanco y vuelta; en el área de Porcia y mirando al mar dimos cuenta de unos buenos bocadillos A las 2:30 llegamos a la playa del Anguileiro de Tapia para participar en geolodia 2022.

Alli nos incorporamos a un grupo en donde dos chicos jóvenes que están haciendo su tesis doctoral nos explicaron todo lo relativo a la geología de la zona de una manera muy didáctica, detallada y entretenida, utilizando numerosos y sencillos recursos didácticos. Mediante una larga cuerda con algunos nudos nos situaron en el tiempo geológico en que se depositaron los materiales de arena de cuarzo y limo (400 m. a.) - cuando esta zona se encontraba cercana al polo sur- que más tarde se deformaron y se plegaron (300 m.a.) formando la parte interna de una cordillera (y que en esa zona forma lo que los geólogos denominan antiforme de Tapia y zona de los Cabos) de la que en la actualidad podemos ver estructuras tales como pliegues, fallas, cizallamientos y formaciones subvolcanicas. que nos fueron detallando en diferentes paradas, ante la atenta mirada de numerosos bañistas que no dejaban de observar perplejos la llegada de los numerosos grupos que se formaron. También observamos la plataforma costera y la acción del agua de mar sobre esos materiales - como pequeñas estructuras circulares sobre la superficie de las rocas, denominadas tafoni, originadas por la acción de la sal marina-. Una prolija explicación durante más de dos horas y en un recorrido de unos dos km y medio que nos encantó.

Nos parece una iniciativa estupenda que las facultades de geología organicen este tipo de actividades que nos acerquen a realidades científicas tan cercanas y que nos resultan tan incomprensibles a nuestra mirada profana. En resumen un día estupendo.

 

 

   
Por la costa occidental    

 

21 - 4 - 2022 / ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL

 

El Archivo Histórico de Asturias: distintas etapas

- Desde su creación en 1956 y hasta 1972, tuvo su primera sede en el palacio del Conde de Toreno, donde compartía espacio con el Instituto de Estudios Asturianos, la Biblioteca Pública de Oviedo y el Centro Coordinador de Bibliotecas; su documentación estaba constituida por protocolos notariales y Contadurías de Hipotecas.

- La segunda etapa, desde 1972 a 1999, se traslada al ala oeste del Monasterio de San Pelayo; además, a través de un Convenio establecido entre el principado de Asturias y el Ministerio de Cultura, se trasfiere la gestión del Histórico Provincial a nuestra Comunidad Autónoma, y de este modo, pudieron incorporar nuevos fondos.

- Y, por último, una tercera etapa que comienza en el año 2000 hasta el 2010, fecha en la que el Archivo Histórico se traslada al nuevo emplazamiento, la antigua Prisión Provincial de Oviedo. Se produce en este periodo, un extraordinario incremento de sus fondos documentales, tanto públicos como privados, nobiliarios, empresas… Y todos ellos, a disposición del ciudadano.

 

El edificio

La antigua Cárcel, donde se ubica actualmente el Archivo, comienza su construcción en 1896 y finaliza en 1905. Tiene una planta panóptica (se refiere a un tipo de arquitectura carcelaria, ideada por Jeremy Bentham a finales del siglo XVIII, para permitir al guardián, desde una torre central, observar a todos los prisioneros, recluidos en celdas individuales, sin que puedan ser observados)

El edificio, rodeado por un perímetro amurallado con cuatro torretas, está compuesto de cinco brazos de tres plantas, a modo de estrella, que salen del cuerpo central coronada de una preciosa cúpula con linterna. Además tiene un edificio anexo de planta rectangular. Se utilizó hormigón armado para su construcción.

En 1992 se trasladan los reclusos a Villabona y el edificio es rehabilitado declarándose Bien de Interés Cultural en 2003.
En la actualidad, cuenta con unas modernas instalaciones y con más de 65 kilómetros de estanterías para sus archivos.
Se han conservado cuatro celdas, como testigo de la vida carcelaria, que sufrió trasformaciones en función del número y tipo de reclusos.
Queremos agradecer desde esta página, a nuestro experto y entusiasta guía Ángel Argüelles, que nos acompañó durante la visita, todo un lujo…

 

   
Archivo Histórico de Asturias Cuerpo central  Celda compartida en la postguerra 

 

10 - 4 - 2022 / LAS AYALGAS DE SELVIELLA Y PASEO POR EL RÍO

Nos reunimos en el mismo museo de Las Ayalgas de Silviella. Se ubica en una nave restaurada, que anteriormente había servido como almacén y taller de Hidroeléctrica del Cantábrico, para la construcción de la Central Hidroeléctrica de Miranda en Las Lleras a finales de los años 50; pero previamente, los talleres, habían sido utilizados en la construcción del salto de Grandas de Salime. Fue restaurado en 2018 respetando el diseño original y sus 2000 metros cuadrados albergan, además del museo propiamente dicho, el taller de restauración y la cafetería.

La colección alberga de todo: vehículos y automoción, fragua, paritorios, artilugios de tortura, maquinaria agrícola, útiles de pesca, instrumental sanitario, relojes, pesas y medidas, coches fúnebres, un piano precioso, relojes, fabricación de gaseosas y sifones…Cada una de las piezas expuestas, han sido restauradas para dejarlas en buen uso y funcionando. Nos llamó además la atención, las muestras fotográficas que se exponen en las diferentes secciones, así como, los audiovisuales explicativos de las diferentes máquinas en funcionamiento. Contamos además con el apoyo de Diego, el interlocutor que nos aportó explicaciones sobre algunos de los objetos expuestos, entusiasta y buen conocedor de la exposición. Un museo que, a nuestro entender, bien merece una visita.

Posteriormente nos dirigimos hacia la Central Hidroeléctrica de Miranda, situada a poca distancia del museo, entre Selviella y Fontoria en el concejo de Belmonte de Miranda. Construida por Hidroeléctrica del Cantábrico entre 1956 y 1962, está situada al pie de una ladera muy pendiente, excavada en la roca, pero aún así, tiene cinco niveles. Aprovecha las aguas de los ríos Somiedo y Pigüeña.
Desde el exterior, llama la atención dos bloques de hormigón a ambos lados de la entrada a la central, de 13 metros de altura que sirven como chimeneas de ventilación, y en los que Vaquero Palacios, su autor, dejó unos bajorrelieves que reproducen a Prometeo (representando el calor y la luz) y a Atlas (la fuerza y el movimiento). Un árbol impide la visión completa, una pena…
En su interior, el mismo artista, parece ser que consigue con la utilización de la iluminación artificial y el color, un cálido ambiente de trabajo, dentro de la cueva…

Y desde este lugar, cogimos la senda que, paralela al río Pigüeña y su canalización, conduce hasta Belmonte de Miranda. Se trata de un camino entre arbolado, con castaños centenarios y restos de corras, robles, abedules, muchos arándanos y variadas flores silvestres, que nos proporcionaron la sombra necesaria para el día tan caluroso
Una excursión muy completa

 

Museo Las Ayalgas de Silviella La nave Rover 10 sedan
Pisón para la escanda Piano Jhon Broadwood Sons Central Hidroeléctrica de Miranda
Iniciando ruta Con los castaños centenarios Río Pigüeña

 

27 - 3 - 2022 / POR EL CABO PEÑAS

Quedamos en la playa de Verdicio para dejar uno de los coches y fuimos al aparcamiento del Cabo Peñas. Aquí iniciamos la ruta con algo de bruma que desdibujaba la nitidez de los contornos paisajísticos pero con una temperatura muy buena. Antes de iniciar ruta, echamos una ojeada hacia la costa este con la Isla de la Tortuga.

Este espacio protegido, presenta espectaculares acantilados, islotes y playas salvajes de difícil acceso, que permiten mantener un corredor migratorio importante para las aves, que se calcula, puede llegar a superar el millón de aves cada otoño…
Una vez en ruta, lo primero que vemos es la Peña y la Isla de La Gaviera, donde aprovechamos para hacernos la primera foto y más adelante, en el trayecto, la sirena del faro, una rara estructura con altavoces…

Una vez bordeado el faro, un sendero fácil nos conduce a una zona de abruptos acantilados y la playa del Sabín con su pequeño islote Agudo de Sabín. Según avanzamos vamos distinguiendo la Isla Erbosa y el pequeño islote El Bravo.
Continuamos disfrutando del recorrido por la rasa costera, con extensa vegetación arbustiva baja, ondulada, que se continuaba con el mar, hasta llegar a un antiguo edificio de telefónica, que bordeamos, por un pequeño sendero muy cerca del acantilado.

Llegados a este punto, nos alejamos momentáneamente de la costa, y tomamos la dirección hacia Ferrero por un paraje verde; a medida que el día avanzaba, la bruma iba desapareciendo y el calor aumentando. Encontramos algún grupo de caminantes son niños disfrutándolo tanto como nosotros… En la parte baja del pueblo, hay un área recreativa en una buena atalaya.

Dejando atrás el pueblo, nos encontramos un tramo de rasa costera de nuevo, con impresionantes acantilados e islotes diseminados; la primavera está en plena ebullición, y enseguida damos vista a la inmensa planicie que precede a la playa de Verdicio.
Y en la playa comimos nuestros bocadillos después de una preciosa excursión

 

Isla Tortuga Las chicas Playa e Islote de Sabín
Isla Erbosa Vegetacion arbustiva El recorrido
Hacia Ferrero La planicie La Playa de Verdicio

 

24 - 3 - 2022 / LA VILLA ROMANA DE VERANES

Llegamos a Veranes a la hora acordada. Raquel, nuestra guía, nos hizo una breve presentación en el exterior aprovechando el buen día. Nada mas entrar en el edificio de recepción, tuvimos ocasión de ver un pequeño documental que nos introdujo de lleno en la Villa romana de Veranes y su entorno y que trataré de resumir a continuación.

En  época romana, el tramo de la ruta de la Plata que unía la meseta con la costa asturiana, penetraba por la zona de Lugo de Llanera, donde tomaba dos direcciones: una hacia occidente y la otra hacia Gijón, y supuso un cambio muy importante para los astures; se abrieron numerosas vías de comunicación, se crearon las primeras civitas con un control administrativo y fiscal. Se iniciaron las explortaciones de oro por las cuencas de Navia y Narcea, se crearon pequeñas granjas, hubo un desarrollo agrícola... y a través de Gijón, se iniciaron rutas marítimas ..

El yacimiento mas antiguo romano en Gijón está en La Campa Torres, fundada sobre un antiguo castro; y a partir del siglo I se crea un nuevo centro de poder en el actual cerro de Santa Catalina y Cimadevilla. La Villa de Veranes se cree que fue creada en la segunda mitad del siglo I, obedeciendo a una reordenación territorial impulsada dsde Roma desde la civitas de Gijón.

En el entorno de Gijón, proliferan numerosos nucleos rurales por el Natahoyo, Veriña, Jove, Pumarín... Y también por el entorno del eje viario de la ruta de la Plata, como el caso que nos ocupa.

Como toda villa romana, La Villa romana de Veranes. se trata de una explotación agropecuaria en la que se compaginaba la residencia familiar (pars urbana) con la explotación laboral (fundus). La villa fue sufriendo distintas transformaciones desde su inicio sobre los años 284 d. C. Primero se construye una gran aula absidiada (triclinium), una piscina de agua fría (frigidarium) y tres espacios calefactados (caldarium); el horreum o granero y la cocina (culina) con su horno. 

Posteriormente, sobre la primera mitad del siglo IV, se reestructuran las terrazas inferiores construyendo una galería con una puerta de acceso, un patio distribuidor que separaba la parte de servicios de la parte noble de la villa (dominus). Y al final de este mismo siglo IV d.C. se erige un gran espacio de representación del que se conservan parte de sus mosaicos, y que estaba comunicado por una escalinata dándolo un aspecto solemne...

La alimentación se basaba en productos de origen mediterráneo, aunque cada región obtenía productos de la zona. Las escavaciones realizadas proporcionaron diversos útiles relacionados con la vida del hogar, los juegos, adornos, instrumentos de caza y herramientas de uso ganadero y agrícola. Incluso monedas y restos procedentes de otras regiones del mundo romano, lo que da cuenta del vivo comercio que se mantenía en aquella época.

La Villa de Veranes. estuvo en pleno funcionamiento, por lo menos, hasta mitad o finales del siglo V. En la Edad Media,  la primitiva Iglesia, aprovecha parte de sus instalaciones (triclinium) y tienen lugar enterramientos que la convierten en una necrópolis excepcional medieval cristiana por su excelente estado de conservación.

Finalizada la visita guiada con Raquel, y aprovechando el día estupendo que teníamos, nos acercamos a La Providencia para comer nuestros bocadillos, resguardándonos del fuerte nordeste. Finalizamos la jornada, con un paseo desde El Molinón hasta Deva, precioso.

 

La recreación  del espacio de representación El granero (horreum) Mosaico
Espacios calefactados (caldarium) Por Viesques El río
Los Maizales La Laboral Deva

 

20 - 3 - 2022 / BUELNA - VIDIAGO

Nos encontramos en Buelna. El día precioso con sol y temperaturas casi de verano. Iniciamos la caminata hacia la cueva de Cobijero, que está a la derecha de la playa del mismo nombre. Después de un pequeño ascenso, se encuentra una oquedad por la que se accede. Habíamos calculado la bajamar y una vez nos introducimos en la cueva, a los pocos metros de su inicio, el suelo es muy irregular y resbaladizo, el techo de poca altura por lo que obliga a ir doblados a tramos. Las linternas imprescindibles para caminar, nos permitieron contemplar la belleza de la cueva: de caprichosas formas, llena de estalactitas y estalagmitas de diferentes tamaños, colores verdes, ámbar, rojizos… A medida que vamos penetrando, vamos oyendo el rugir del mar con intensidad creciente. El trayecto se me hizo algo largo, quizá por lo impresionante que resulta. Pero al final nos espera una grata sorpresa: una sala ancha, de techos altos, con una especie de laguna en la que se reflejan las rocas con las mas singulares formas, tamaños y colores que se pueda imaginar, con un gran balcón abierto al mar… ¡Una maravilla! La vuelta se nos hizo, por el contrario, muy corta. Pudimos comprobar la más absoluta oscuridad cuando intencionadamente apagamos nuestras linternas. Grafitis, pinturas y otras barbaridades, también llegaron a este mágico lugar, una pena…

Después de ver la Playa del Cobijero con su arco de roca coronándola, iniciamos la ruta por la senda costera, haciendo una parada en la playa de Buelna donde tomamos un aperitivo. Todo el recorrido es espectacular: entre los montes del Cuera a nuestra izquierda y el mar y su maravillosa costa caliza, llena de islotes y pequeñas playas…

Acabamos en la playa de Vidiago y nos instalamos en un mirador sobre el mar, del camping de La Paz. Aquí mismo, y de regreso, vimos una abubilla.
La vuelta con la luz baja de la tarde que hace alargar las sombras y las playas llenas por la pleamar, fue todo un placer…
Finalizamos nuestro encuentro con unas cervezas bien frías que pusieron un broche de oro a otra estupenda jornada.

 

La cueva  El balcón al mar La Playa del Cobijeru
Los islotes El recorrido La costa
La comida en la terraza La vuelta La playa de Buelna

 

11 - 3 - 2022 / ASAMBLEA GENERAL

 

Nos reunimos en el hotel de Asociaciones en Santullano, Oviedo,  para celebrar la asamblea general, con los siguientes puntos del día:

  • Balance de ingresos y gastos
  • Repaso de las actividades realizadas por nuestro colectivo durante los años 2020 y 2021 
  • Propuestas de actividades a desarrollar durante el año 2022 
  • Plan de futuro

Nos despedimos con una cena muy deseada después de tanto aislamiento ...

 

 

   
Durante la cena    

 

6 - 3 - 2022 / ALREDEDOR DE LA LABORAL

Nos dimos cita en el aparcamiento de La Laboral en Gijón. Dimos una vuelta por el edificio construido entre 1946 y 1956, el más grande de España, con la finalidad de albergar un orfanato minero, para formar a los niños huérfanos de padres muertos en accidentes mineros. La construcción corrió a cargo de los mejores técnicos en las diferentes especialidades: residencia, escuela, talleres, granja, instalaciones deportivas…Durante su construcción se decidió la creación de universidades laborales y, de este modo, pasó de ser un orfanato, a ser la Universidad Laboral de Gijón.

La dirección y docencia, corrió a cargo de los jesuitas, mientras que las clarisas, se encargaron de la intendencia; hasta la década de los 70 que pasó a manos del personal docente de las Universidades Laborales, y llegó a ser el Instituto de Educación secundaria más grande de España, con capacidad para más de 3.000 alumnos. Durante los años 80-90 fue prácticamente abandonado, con el deterioro correspondiente. A partir del 2.000 se inicia su rehabilitación bajo el proyecto Laboral, ciudad de la cultura.

Luis Moya lo diseñó copiando del Partenón de Atenas y con la misma intención: dar espaldas a la ciudad de Gijón, para tener que rodearlo antes de entrar y poder apreciar su magnificencia.
Recorriendo su exterior, por la parte de los talleres, nos llamó la atención una zona con unos bancos de obra hechos con recortes de azulejos que no conocíamos. Continuamos hacia el arco de ladrillos, que da entrada a la avenida de la Pecuaria junto a la antigua granja de la Universidad Laboral, hoy dependencias de la UNED. Este arco, daba entrada a la finca del II Duque de Riansares y Tarancón, hermanastro de Isabel II; a sus lados, arrancarían los muros de piedra que limitarían la propiedad; hoy se conservan parte del mismo, por el camino de los Claveles o por el camino de las Gardenias, que fue el que nosotros tomamos para adentrarnos en Somió. Después de un paseo entre las distintas fincas delimitadas, parte de ellas, con imponentes muros de piedra, llegamos a La Guía.

Acabamos tomando un aperitivo donde El Molinón, y de nuevo a Viesques, donde comimos estupendamente con prolongada sobremesa. Un día fresco, con lluvia intermitente pero que resultó muy agradable

 

El Grupo a la entrada Por los jardines Los talleres
El recorrido El arco La avenida de las Gardenias
Por el Piles La Uned La Laboral

 

6 - 2 - 2022 / SENDA LA PERIDIELLA - BELONCIO

Nos encontramos en la Virgen de la Cueva, en Infiesto. El recorrido por la senda que discurre a la vera del río Marea, enmarcada por avellanos y tapizada por musgos, está llena de duendes, casitas en los árboles, setas de piedra… que la hacen mágica. Siguiendo su curso, llegamos hasta La Peridiella, estando asfaltado el último trayecto. En este punto, tomamos un camino de herradura, ascendente y magnífico hacia Beloncio, pasando por el pueblo del Vallín con buenos hórreos, y finalmente, hasta El Llano, con la Iglesia de San Pedro de Beloncio que conserva restos románicos (arco de medio punto decorado). La vuelta la hicimos por el valle, dando vistas al Sueve, pasando por Los Caneyos, y tomamos una desviación a la derecha hasta alcanzar de nuevo el tramo inicial de la senda de la que partimos.

Como en esta ocasión nos acompañaban Lope y Alejo, nietos de Mayu y César, nos hicieron una redacción de la excursión que trascribimos a continuación. Nuestro agradecimiento a su autor (Lope) que se encargó del trabajo, como hermano mayor, en representación de ambos.


   Hoy hemos estado en la Peridiella (Piloña). Ha sido una ruta fácil de caminar, de unos
10 km. Ha sido bonita, ya que había muchas figuras escondidas.
   A mitad de camino, hemos parado a tomar un aperitivo, antes de dirigirnos a uno de
los pueblos a los que nos conducía la ruta.
  Después de pasar los pueblos, seguimos por un camino para llegar a una rampa que nos haría
descender hasta el sendero principal, que nos conduciría a la capilla.
  Al llegar, sacamos los bocatas para comer.
Más tarde, decidimos ir a tomar un café antes de marcharnos todos a nuestras casas.
Fue una ruta muy entretenida, lo pasamos muy bien contando historias.

 

En la Virgen de la Cueva Iniciando ruta Los duentes
La senda encantada La ruta hacia Beloncio El Vallín
Portada de San Pedro de Beloncio El sueve A la vuelta

 

8 - 1 - 2022 / SOGRANDIO - PRIAÑES - TRUBIA

Como venimos haciendo en los últimos tiempos, desde que el Covid se instaló en nuestras vidas, convocamos con muy poco margen para procurar que tengamos buen tiempo, al menos sin lluvia, y evitar tener que entrar en lugares cerrados.

A las diez y cuarto, cogíamos el autobús urbano hasta Sograndio. Nos acercamos hasta su iglesia, San Esteban, ubicada en un promontorio que ofrece estupendas vistas al Aramo, Oviedo y al Naranco. Esta pequeña joya prototipo del románico rural asturiano, en la que destaca su pórtico: tres arquivoltas con decorado floral, doble línea en zigzag enmarcado por un ajedrezado, que descansa sobre cuatro columnas con capiteles florales; en la parte superior diez canecillos, algunos bien conservados. También el ábside es precioso, con una pequeña ventana sobre dos pequeñas columnas y sencillos capiteles. No pudimos acceder al interior.

Iniciamos ruta por camino asfaltado al principio, con buen firme, que tras un pequeño ascenso disfrutamos de unas vistas espectaculares: la sierra de Aramo, La Mostayal y El Monsacro a nuestra izquierda ; atrás: Peñamayor, Oviedo y el Cuera; y a nuestra derecha el Naranco.
Después iniciamos un descenso hacia Feleches; cruzamos el pueblo y continuamos un tramo pendiente y sombrío hasta cruzar la autopista por debajo; después de unos metros de camino paralelo a ella, con dirección a Trubia, volvimos a cruzarla por debajo, y por una pista de tierra ancha y paralela al Nora, llegamos hasta San Pedro de Nora.

Se piensa que este templo prerrománico se construyó en la primera mitad del siglo IX; consta de tres naves, fue incendiada durante la guerra civil y la reconstrucción corrió a cargo de Menéndez Pidal en 1940; de esta misma fecha, se hace el campanario (del que no había fundamento alguno) Situada en la margen derecha del río Nora, en el municipio de Las Regueras, resulta una imagen cautivadora.
Retomamos la marcha hacia Priañes, con vistas al Nalón y al valle de Trubia, tomando altura después de un repecho fuerte al inicio, disfrutando de una panorámica de San Pedro del Nora maravillosa. Una vez en el pueblo, nos acercamos a ver los caprichosos meandros que el Nora configura en su discurrir. Comimos nuestros bocadillos en unos bancos al sol y nos acercamos hasta ver la desembocadura del Nora en el Nalón, desde un puente colgante.

La vuelta a Priañes la hicimos por una senda pegada al Nalón, con aguas claras que nos siguen sorprendiendo a los que somos de las cuencas mineras y que contrasta con la infinidad de plásticos que las diferentes crecidas, dejan enganchados a los árboles, una pena… De todos modos, el paseo por la ribera es precioso, con lugares donde la arena depositada de las diferentes riadas, cubre las barandillas de madera en gran parte… Al final, antes del ascenso al pueblo, hay unos castaños centenarios y un área recreativa.
El regreso hacia Trubia, con una parada en casa Puyo para repostar, daba por terminado un día precioso, una excursión de 18 kilómetros fácil y cómoda. Vuelta en autobús a Oviedo, un lujo…

 

Las que estábamos San Esteban de Sograndio La ruta
Sierra del Aramo El Naranco Hacia Feleches
San Pedro de Nora Sobre los meandros El retorno junto al Nalón

 

19 - 12 - 2021 / VERDICIO - CABO PEÑAS

Nos reunimos en la playa de Verdicio en la parte oriental. El día precioso, en bajamar con las rocas al aire…Después de nuestra obligada foto de grupo, iniciamos ruta paralelos al mar y lo que tenemos por delante a la vista, es un pequeño sendero por prados verdes, llano, fácil y precioso.

Después iniciamos un pequeño ascenso (el único del recorrido) hacia la rasa costera, a unos 100 metros de altura (antigua plataforma marina) que nos permite disfrutar de la espectacular costa con sus acantilados.

Pasamos por el pueblo  El Ferriru y tomamos una desviación a la izquierda para volver al litoral. Es una ruta fácil y maravillosa, que además el día y la luz, hacen resaltar  los vertiginosos recortes… siempre con la silueta de faro al fondo.
Y así, fuimos acercándonos al Cabo de Peñas, el punto mas al norte de Asturias. Sus acantilados de roca cuarcita de aspecto afilado y altura que sobrepasa los 100 metros, impresionan. Se trata de un espacio protegido por la importancia que tiene como hábitat de aves migratorias; también posee gran variedad de brezo. El espacio incluye playas dunares como las de Verdicio, Xagó, Ferrero… Y también  la isla de La Erbosa (la mayor después de la de Deva). Su imponente faro, en funcionamiento desde 1852, se electrificó en 1946; actualmente alberga un museo de temas marinos.

Comimos en pleno saliente, esta vez sin viento, al sol, separados unos de otros (el covid cómo cambió nuestras vidas) disfrutando de la vista al mar, incluso, intuyendo el recorte de Los Picos de Europa con la nieve…
La vuelta, después de rodear el cabo, la hicimos por el mismo sitio. Despedimos el día con un café bien caliente y entonando:


Soi de Verdiciu, nací a la vera del cabu Peñes xunto la mar
Nun hai tocinos na mio panera, pero hai gabitos au los colgar

 

En la playa de Verdicio Iniciando ruta La rasa
Los acantilados Disfrutándolo La isla La Erbosa 
Como si estuvíesemos enfadados Costa hacia Luanco La vuelta

 

12 - 12 - 2021 / OVIEDO - PICULLANZA - TUDELA DE VEGUÍN

Después de varios días de lluvias mantenidas que ocasionaron argayos, inundaciones y algún desbordamiento de ríos, la previsión meteorológica anunciaba domingo con sol. La convocatoria la hicimos inmediata y amaneció un día precioso, con niebla matutina cuando iniciamos la ruta desde el parque de invierno hacia La Manjoya. Aquí, tomamos la desviación a la izquierda y desde la zona urbanizada, accedimos al bosque de La Zoreda. El tramo estaba en buenas condiciones, sin demasiado barro, y llegamos a la zona de los antiguos polvorines. En la actualidad, abandonados con pintadas y maleza… Incluso encontramos un vertedero con basura, una pena.

Abandonamos el bosque y nos encaminamos por carretera hacia Picullanza; el recorrido por carretera ascendente, con muy poco tráfico, da vistas a la sierra del Aramo, Monsacro y al valle de Soto de Rey. Al llegar a la Pereda, nos desviamos a la derecha para ver la Iglesia de San Martín: edificio románico del siglo XII, destacando su portada principal, y su esbelta espadaña.
Continuamos por la carretera y enseguida llegamos a Picullanza, núcleo perteneciente a Ribera de Arriba y cruce de caminos entre Oviedo, La Manzaneda, Soto de Rey y La Manjoya. Desde aquí tomamos la carretera que conduce a La Manzaneda y que aprovechamos el tramo descendente hasta la altura que se encuentra el Centro Reto, donde nos desviamos para bajar por el tramo de camino de Santiago, precioso, dando vistas al Nalón con La Manzaneda a nuestra izquierda y a Olloniego a la derecha.

Y llegamos al Portazgo junto al río Nalón, testigo de la época en la que las mercancías tenían que pagar un impuesto para cruzar el río; aún permanece un pequeño edificio donde se debía pagar el real portazgo, equivalente a la décima parte del valor importado, ley que se mantuvo hasta 1881.
El puente actual que cruza el Nalón (anteriormente existieron varios de madera) comienza a construirse en 1778 según el proyecto del cántabro Marcos de Vierna, aunque es el asturianos Manuel Reguera quien lo finaliza en 1785. Aún existe un mojón o leguario que señala la distancia que separa al caminante de la capital: una legua y media

Una vez cruzamos este robusto y largo puente, tomamos una desviación a la izquierda para continuar por una senda a la orilla del Nalón, que baja crecido después de tantas lluvias. Y así fuimos caminando con un día espléndido, hasta un área recreativa preciosa, justo antes de empezar el polígono  industrial Olloniego II. Solos en todo el espacio, comimos nuestros bocadillos, después de un café, continuamos hacia Tudela Veguín, siempre al lado del río.
La vuelta la hicimos en autobús urbano a Oviedo, estupendamente.

 

Saliendo con niebla El grupo Bosque La Zoreda
Sierra del Aramo Portada San Martín Hacia Picullanza
Bajando hacia el Valle del Nalón El leguario Hacia Tudela de Veguín

 

20 - 11 - 2021 / BOSQUE DE CEA

Con un día precioso, fuimos en nuestros coches con dirección Arriondas; unos kilómetros antes, a nivel de Ozanes, tomamos una desviación a la derecha hacia Llerandi. Después de cruzar el Río Piloña, con aguas mansas a este nivel y muchos patos, iniciamos el ascenso por una carretera estrecha y serpenteante; a medida que cogíamos altura, íbamos percibiendo a nuestra derecha, la silueta del Sueve con el Picu Pienzu bien visible; en los primeros tramos, y a nuestra izquierda, asomaban las cumbres nevadas de Picos de Europa. A unos seis kilómetros, en El Caleru, encontramos a la izquierda un panel informativo de la ruta, con el inicio de la misma.

Un par de días antes, dos de nosotros, habíamos hecho la ruta circular, siguiendo las instrucciones del blog visitarasturias, que nos fue de gran utilidad y queremos aprovechar desde esta página para mostrar nuestro agradecimiento. Dadas las dificultades que encontramos a nivel del río Mampodre por el barro, hoy decidimos hacer la excursión hacia el bosque de Cea, ida y vuelta.

La pista ancha y con buen firme, en leve ascenso, dejamos a la derecha la desviación hacia La Teyera y al llegar al siguiente cruce (Prau de Arriba) tomamos la desviación a la izquierda ( la del Sedu). Cuando termina el ascenso, tenemos unas vistas del concejo de Parres y del Sueve espléndidas; El trayecto llanea prácticamente y como la visibilidad es tan buena, vemos el mar con nitidez. El camino ahora empedrado, inicia un leve descenso pegado a la Peña Les Abeyes y nos fijamos en la cueva La LLorea a su abrigo. Justo a este nivel, a nuestra izquierda, hay con una impresionante cortada, donde al fondo discurre encajonado el Río Mampodre, y que a pesar de la distancia, oímos su música.

La pendiente ahora es más marcada y vamos dando vistas al bosque de Cetín, con pinos, abetos y alerces (árbol de la familia pinácea, caducifolia); esto hace que muestre una paleta de colores otoñales muy variada que va desde los distintos verdes de los árboles perennes y los naranjas, ocres, amarillos y marrones de los caducos… Y al frente la Mota Cetín, con su silueta aislada característica.

El camino se va estrechando entre avellanos y tilos hasta el cruce de El Sedu, a nivel del río, y continuamos de frente, entrando en el Bosque de Cea. Se trata de 260 hectáreas de robles y hayas espectacular: iniciamos camino con el río ahora a nuestra derecha, lleno de musgos y arroyos; al principio hay mas robles y alerces, pero a medida que vamos ascendiendo, predominan las hayas, majestuosas, con sus robustos troncos y caprichoso ramaje que sostienen aún hojas multicolores proporcionando un aspecto mágico al entorno; las que el aire arrancó, tapizan la pista con una espesa alfombra…
Y después de un ascenso suave de unos 5 kilómetros, llegamos a la collada de La Llombecina, desde donde contemplamos la Mota Cetín a la izquierda, y al frente, la campera de Fontecha con sus cabañas y praderías; a la derecha los montes de LLerandi.

Buscamos una zona abrigada, al sol y allí comimos nuestros bocadillos; todos los que hacían el retorno de la ruta circular en sentido inverso, nos avisaban del barro mostrándonos sus botas y pantalones… Pero como ya indicamos al principio, decidimos dar la vuelta por el mismo sitio.
La salida de hoy fue precipitada, teniendo en cuenta que las previsiones meteorológicas empeoraban, y acertamos; de otro modo, nos hubiéramos quedado sin la oportunidad de disfrutar de este bosque maravilloso en pleno otoño.

Finalizamos la excursión en Valles, en casa de Chus, donde nos esperaba con castañes y sidra dulce: la guinda al pastel. ¡Muchísimas gracias amiga!

 

El grupo El mar La cortada
El recorrido El bosque de Cetín Los arroyos
Hayedo de Cea La vuelta En casa de Chus

 

11 - 11 - 2021 / POR LA RÍA DE AVILÉS Y LLARANES

Dado que las previsiones meteorológicas eran favorables y teniendo en cuenta que los días se acortaron mucho, decidimos hacer una ruta cercana, corta y fácil. De este modo, nos dimos cita en el Centro Cultural de Niemeyer: cielo azul, temperatura ideal, actividad laboral en la ría…

Cruzamos el puente de San Sebastián (réplica del puente metálico del siglo XIX) e iniciamos el recorrido por la margen derecha de la ría, pasando por debajo de La Grapa. El recorrido llano, pavimentado y compartido con carril-bici, resulta muy agradable; encontramos el único baño disponible de la zona (comentamos su necesidad en los paseos periurbanos muy transitados). Enseguida llegamos a una zona verde con arbolado y nos encontramos con la escultura denominada Mano de Eva, perteneciente a la llamada ruta del Acero: se trata de un conjunto de ocho esculturas en las que destaca el color, realizadas por diferentes artistas de Avilés, con materiales de desecho de la siderurgia.
Dejamos el primer el primer puente a nuestra izquierda, para continuar recto, y al llegar a un cruce que hay a la altura del antiguo Hospitalillo de Ensidesa, tomaremos el desvío hacia la izquierda para continuar con el camino que discurre paralelamente a la ría, mucho más estrecho, y con abundante vegetación.

Cruzamos la ría a nivel del último puente donde finaliza la ruta, y seguimos caminado por la otra margen, pegados a los terrenos kilométricos de Arcelor, hasta llegar al puente que cruzando de nuevo la ría, nos lleva a el campo de futbol de la Marzaniella (ya en el concejo de Corvera). Después de un recorrido por poblados y cruzar por debajo de la autopista, tomamos la carretera con dirección a LLaranes, dando vistas a las instalaciones de Arcelor: filas alineadas de esbeltas chimeneas de ladrillos, naves industriales enormes dispuestas en paralelo, láminas de acero, vías de ferrocarril, humo en los altos hornos…

Avilés, es un municipio situado en el centro de la costa Asturiana, pero que se comunica con el mar únicamente a través de la ría. Con la construcción de la antigua Ensidesa (en las marismas del fondo de la ría) seguida de otras empresas dependientes del Instituto Nacional de Industria, la población entre 1950 y 1960, pasó de 13.614 a 21.270 personas.de modo, que se necesitó construir los poblados obreros.

Y así surge el barrio de LLaranes, aunque sus orígenes se remontan a la prehistoria, su importancia y desarrollo se centra en la década de los cincuenta con la construcción por parte de la Empresa Nacional de Siderurgia SA, referencia hoy, del Patrimonio Industrial Asturiano, para hacer posible el alojamiento de una parte importante de los trabajadores llegados a Avilés desde diferentes lugares de España. De su construcción se encargaron los arquitectos Juan Manuel Cárdenas y Francisco Goicoechea, combinando edificios diferenciados en función de su categoría jerárquica, con amplias zonas ajardinadas.
Hay una plaza mayor, porticada con un edificio central a modo de ayuntamiento (sin serlo) que albergaba la sede de los servicios sociales de la empresa, economato… (aquí aprovechamos para tomarnos un buen aperitivo).
Tiene una iglesia grande, la de Santa Bárbara, en lo alto del barrio, con pinturas al fresco, mosaicos y vidrieras, todas del mismo autor Javier Clavo; además, posee un retablo castellano del siglo XVI que Ensidesa trajo desde Tubilla del Lago en Burgos, y restaurado en el Museo del Prado… desgraciadamente, por estar cerrada, no la pudimos visitar.
El primer colegio que se construyó fue el de niñas: de una sola planta con forma de “U” cada aula amplia y bien iluminada, tiene una puerta de acceso al exterior, otra interior al pasillo y una tercera a un despacho o tutoría. Además, la pared exterior formada por diez hojas con un gran vidrio en cada una, de modo, que al desplegarlas, se tenía la sensación que estaban dando clase al aire libre… Contaban con unos murales relacionados con diferentes temas. Dada su singularidad, forma parte desde 2017 del movimiento moderno de la Fundación Docomomo Ibérico.
El número de plazas escolares resultó insuficiente y mientras se construía lo que sería la escuela de niños, se optó por una solución “los tubos”; se trataba de nueve módulos en forma de medio cilindro en torno a un jardín, que aún se conserva.
En la escuela de niños, las aulas se disponen a ambos lados de un cuerpo central de dos pisos, unidos por una escalera helicoidal, con despachos y salón de actos en la parte superior.
El parque infantil, cuyo arco de acceso recuerda los juegos de arquitectura de la época y cuyo cierre vegetal, está flanqueado por pequeñas esculturas que representan a los bomberos, payasos, policías…
Quedamos con ganas de volver para visitar el Martinete del Castañedo de Zaldúa (lugar de tratamiento del cobre en le siglo XVIII) y la Capilla de San Lorenzo de Cortina (también del siglo XVIII que conserva una ventana del anterior edificio prerománico)

Volvimos hacia Avilés y con nuestros coches, fuimos a comer al faro de San Juan despidiéndonos con una evocadora puesta de sol.

 

El grupo Iniciando ruta La Mano de Eva
El recorrido La iglesia de Llaranes Entrada al parque
La vuelta por la ría La comida  El atardecer

 

24 - 10 - 2021 / POR TROBANIELLO

 Con un día precioso, nos pusimos rumbo al Puerto de Ventana; La subida al puerto resulta espectacular; Arriba dejamos los coches y comenzamos el trazado que forma parte de la llamada ruta de las reliquias; Se dice que a través de ella, llegaron las reliquias del Arca Santa desde Jerusalén; El recorrido discurre por una pista ganadera que partiendo del Puerto Ventana llega al pueblo de Ricabo, dando vistas a los valles de Teverga y Quirós.

La pista ancha, casi sin desnivel, nos va ofreciendo vistas a Picos de Europa, Peñarueda, Sierra del Aramo, Montegrande… un espectáculo. De este modo, con un día lleno de luz y visibilidad otoñal plena, la caminata se hace muy corta y la excursión, aunque ya conocida, muy agradable. Seguimos un tramo después de la ermita, con muchos caballos por la zona, y al retorno, comimos allí.

 

El grupo Iniciando ruta Picos de Europa
Montegrande El recorrido Peñarueda
El valle de Teverga Los caballos Comiendo en Trobadiello

 

10 - 10 - 2021 / POR VALDEMURIO

Aunque salimos de casa con niebla y temperatura fresca, una vez llegamos a Santo Adriano, la niebla fué desapareciendo y un cielo azul intenso, hizo acto de presencia... Cuando nos reunimos en el emblase de Valdemurio, el día era espléndido. Dejamos nuestros coches en el aparcamiento del área recreativa y comenzamos nuestro paseo. 

El embalse, enclavado en pleno Parque Natural de Las Ubiñas - La Mesa, es utilizado por una central eléctrica. Lo atravesamos por una pasarela de madera, y el arbolado de ribera con colores otoñales, se reflejaba en él. Con un pequeño ascenso en el inicio, el recorrido trascurre paralelo al embalse por la margen opuesta al aparcamiento, quedando a nuestra izquierda, con vistas a Villaorille y la Sierra del Aramo. Dentro del embalse, un islote da cobijo a multitud de aves El paseo, a la sombra la mayor parte, es precioso. Atravesamos el pueblo de Arrojo y continuamos unos kilómetros. 

A la vuelta, la sierra del Aramo y Peñaforcada, con su pared caliza nos acompañan a nuetra derecha. Al llegar al aparcamiento, nos sorprendió la cantidad de gente que había... Cogimos nuestros coches hacia la Pontiga, donde nos esperaba un pote estupendo.

El  día precioso, el paseo maravilloso, y el reencuentro "sin mascarillas" emocionante...

 

El grupo El embalse Por la pasarela
 
El islote El recorrido Las sombras
Disfrutando del paseo Peñaforcada Con el pote

 

Del 3 al 6 - 9 - 2021 / POR PAJARES Y ALREDEDORES

 El viernes llegamos a Pajares sobre las 11 de la mañana; allí estaban esperándonos los payariegos con las llaves de la casa rural “Posada Real” (debiéndose el nombre a que, en la casa contigua según los lugareños, hizo parada en el año 1858 la reina Isabel II en su viaje a Asturias, a causa de la nieve). 

Una vez acomodamos nuestras cosas, iniciamos ruta desde el mismo pueblo de Pajares: por el camino del cementerio, entre árboles, ascendente y estrecho, hasta alcanzar la pista que fue acondicionada para dar acceso a las obras del túnel del Negrón; ancha y muy poca pendiente, nos va adentrando en el bosque: fundamentalmente de hayas, con algún roble albar, abedules, algunos tejos y sauces. Vamos cruzando arroyos y en algún punto, damos vistas al Parador de Pajares. Enseguida vemos la Peña Castiellu y dejamos a nuestra derecha, el ramal del camino de Santiago que desciende hasta San Miguel. Hicimos parada en el río para comer nuestros bocadillos y parte del grupo volvió a Pajares y el resto continuó hacia la autopista y el Negrón, para descender por la otra ladera hacia el pueblo de San Miguel. Antes de compartir mesa con una buena cena, nos dimos un baño reparador en la piscina de la posada

El sábado visitamos la cueva de Coribos en Llamazares (Valdelugueros) en la vertiente sur de la cordillera Cantábrica, donde el agua y los miles de años, se encargaron de horadar. El acceso de un kilómetro de longitud, muy pendiente y no apto para “todos los públicos", nos conduce a la entrada situada a 1.475 metros de altitud; durante el ascenso, fue acompañándonos un guía muy amable narrándonos la historia de la cueva.
El recorrido a lo largo de 700 metros, permite contemplar sus caprichosas formaciones kársticas; la guía nos iba explicando el proceso de formación de las galerías, estalactitas, coladas… y nos mostró la fluorescencia de los minerales con luz negra. Comimos en el pueblo de Tolibia, y a la vuelta, paramos en la colegiata de Arbas, pero estaba cerrada…

El domingo, con un día radiante, fuimos a primera hora a la colegiata de Arbas. Esta vez, si estaba abierta, y con la introducción de Vivi, pudimos disfrutar de esta maravilla: fue un hospital para los peregrinos que se desviaban desde León, para visitar el San Salvador en Oviedo; con el paso del tiempo desapareció el hospital y sólo quedó la iglesia. De construcción tardo-románica con tres naves y un ábside precioso; nos llamaron la atención los capiteles con motivos vegetales tan  bien conservados y sus dos portadas. ¡Una joya!
Después nos acercamos a la estación de Valgrande: unos subieron en telesilla y otros a pie hacia Cuitu Negru. Las vitas maravillosas: Las Ubiñas, La Mesa, el Valle de Valgrande , la carretera al puerto, incluso Oviedo; y hacia León: Las Tres Marias y abajo el embalse de Casares.
El descenso hacia los coches unos, y otros, hacia la cascada del Ortaligón: a través de un acceso muy pendiente con abundante vegetación, resulta espectacular.

Y por último nuestro último día, de lunes, nos acercamos al embalse de Casares en León: situado en la comarca de la comarca de la Abadía de Arbas (Tercia del Camino). Fue polémica su construcción y está ubicado en una zona preciosa. Después de un paseo, despedimos el fin de semana con una estupenda fabada en el patio de nuestro alojamiento, hecha por Tere, buenísima…

 

El grupo La ruta Peña Castiellu
Cueva de Coribos Amanecer en Pajares Colegiata de Arbas
Panorámica desde El Brañilín Cascada del Ortaligón Embalse de Casares

 

29 - 07 - 2021 / PASEO POR PAJARES

Nos encontramos en Pajares en la casa de Tere y Pepe. Allí, en el porche, nos recibieron con un café recién hecho y unas rosquillas ríquísimas! Con este comienzo, salimos del pueblo hacia la estación del tren de Pajares, por una pista ascendente e irregular. Al llegar a la estación, continuamos por  el camino que pasa por debajo de ella hasta llegar a una subestación, edificio de piedra precioso de 1924.

Por la pista de Torones, vamos dando vistas al Brañilín, Valle de Valgrande y las Ubiñas y los piornos, en plena floración, ponen la nota de color. El recorrido resulta fácil y va aumentando la vegetación a medida que nos acercamos al prau el aciu, (del acebo).

Cruzamos el río Mazariezas que baja del bosque del mismo nombre (debajo del Cellón) y llegamos a Pandoto; aquí está la cabaña de Tranquilu, donde comimos nuestros bocadillos con un vino estupendo que Pepe y Tere nos invitaron…
Y, de repente, el sol se abrió entre las nubes, y fueron sustituidos por un cielo azul intenso. La vuelta la hicimos por el mismo lugar, con mejores vistas por la luz, y en casa de nuestros amigos, repusimos la sed…

Un día precioso y que disfrutamos tanto, gracias a nuestros anfitriones payariegos: Tere, Carmen y Pepe.

 

El grupo Dejando Pajares La ruta
El río La vegetación El paisaje
Delante de la cabaña El hayedo El retorno

 

5 - 06 - 2021 / GIJÓN - LA ÑORA - LA LLOREA

Con un día de sol en una mañana fresca, nos reunimos en Gijón, junto a La Madre del emigrante, también conocida popularmente como La lloca del Rinconín; es una escultura de Ramón Muriedas en bronce, representando a la madre que espera a los hijos que se fueron al mar; fue inaugurada en 1970 con múltiples críticas porque se esperaba una escultura mas clásica. En 1976 sufrió un importante daño y no fue reparada hasta 1995 por Francisco González Macías, modificándose la inscripción del pedestal que fue sustituida por el poema Al son del agua, del poeta gijonés Alfonso Camín. En 2004 fue restaurada en su totalidad y en el 2012, necesitó reparar los daños vandálicos sobre la mano derecha.

Desde allí, siguiendo el trazado de la costa por el acantilado, llegamos a la Providencia; el mar de azul intenso, como el cielo, en calma y con la luz intensa que había, mas parecía el Mediterráneo que nuestro bravo Cantábrico…
A medida que avanzamos, vamos teniendo una vista panorámica de Gijón y su playa; el trazado, de cemento con piedras grandes e irregulares incrustadas, se nos antoja un error: irregular y caro. Pasamos por delante de la casa de Rosario Acuña y a medida que ascendemos y tomamos altura, disfrutamos del mar y su inmensidad con la playa de Peñarrubia abajo.

Mas adelante pasamos por un área de recreo con mesas y bancos y un resto del barco Castillo de Salas, hundido hace años en las costas de Gijón; siguiendo ruta, llegamos al parque de La Providencia, precioso, con unas vistas maravillosas.
La ruta continúa, con unos buenos acantilados, la playa de Estaño, y este tramo, está mucho menos transitado. Hicimos una parada para tomar un aperitivo y continuamos hasta La Ñora: la panorámica desde el otero de la playa, es espectacular…

Descendimos hasta alcanzar la arena, y después de unas cervezas bien frías, comimos nuestros bocadillos con ganas.
Por la tarde continuamos hacia La Llorea, por un camino precioso, lleno de vegetación muy frondoso, siempre al lado del río, donde el sol a penas se filtraba, y que después de un recorrido de pocos kilómetros, llegamos al campo de golf de La Llorea, donde esperamos a que los conductores, regresaran con los coches.

Por último, nos acercamos a ver el museo Asturias si yo pudiera, que Graciano Gallinar Carrio expone en Fano,una colección de monumentos en miniatura al aire libre. El autor, comenzó con las reproducciones del prerrománico asturiano, y continúo con otras obras asturianas: como el santuario de Covadonga, la virgen de La Cueva, el puente de Cangas de Onís….Incluso expone reproducciones de fuera de nuestro país: el Big Ben de Londres, La torre de Pisa, el Coliseo romano…
Hace unos años, decidió mostrar sus obras a la gente y ésta fue la razón principal por la que tuvo que constituir una Asociación sin ánimo de lucro, de la cual él es el único representante.

Al terminar, y delante de la representación de la Cueva de Covadonga, echamos una cantará para despedirnos…

 

El grupo Iniciando ruta La Providencia
Islote Contemplación La Ñora
Hacia La Llorea En el museo Representación del Coliseo

 

8 - 05 - 2021 / SAN JUAN DE LA ARENA - RANÓN - EL CASTILLO

 

 Con un día soleado, precioso, nos reunimos en el aparcamiento de la playa de Los Quebrantos en San Juan de la Arena, perteneciente al concejo de Soto del Barco; El nombre, parece ser, que se debe al barco utilizado para pasar el río de una orilla a otra, antes de que se construyese el puente de La Portilla.

Iniciamos la ruta por la playa de Los Quebrantos o del Sablón, de arenas oscuras, en la margen derecha de la desembocadura del Nalón. Aprovechando la marea baja, pasamos entre la parte inferior de su acantilado rocoso a la playa de Bayas, con la que forma en realidad una sola unidad de tres kilómetros de largo. Antes de llegar al final, tomamos una desviación a la derecha, por un camino ascendente entre eucaliptos, hacia la rasa, gozando de unas vistas espectaculares de las playas, la isla de Deva, la desembocadura del Nalón…

También, más adelante, visitamos los restos de nuestra terrible guerra civil: una zanja grande excavada en tierra, una trinchera que comunica los dos fortines de la casamata, con galerías, nidos de ametralladora, bien conservados y que resulta estremecedor… Desde un mirador de madera, distinguimos las poblaciones de La Arena, San Esteban, Muros, Somao…

Continuando, llegamos al pueblo de Ranón a lo largo de la carretera , y siguiendo su curso, llegamos hasta Barganaz, donde nos desviamos a la izquierda para tomar el camino de Santiago, a través de zona boscosa, con dos pequeños derrumbes en el recorrido (muy abandonado) y que nos dejó en la carretera que va a La Arena; con unas cervezas bien frías, comimos nuestros bocadillos junto a la playa.

Y después de un pequeño descanso y un café, nos acercamos al pueblo del Castillo, que toma el nombre del edificio emblemático de la comarca, ejemplo de la arquitectura militar de la edad media: La torre del castillo de San Martín. Se trata de una fortaleza con la misión estratégica de defender la entrada de la ría y el control del embarcadero hacia la otra orilla del Nalón. Actualmente sólo conserva la torre del homenaje y la muralla exterior con almenas. Hacia el lado oriental de la finca, se levantó a finales del siglo XIX o principios del XX, una vivienda de dos plantas (reformada recientemente) con una galería perimetral volada sobre unas finas columnas de hierro.
El pueblo de El Castillo, muy cuidado, con casas algunas muy buenas, y preciosos rincones, goza de inmejorables vistas a la ría con embarcadero incluido.

Y así terminamos una jornada de cielo azul, temperatura de verano, un precioso recorrido y, como siempre, en muy buena compañía.
Desde aquí nuestro agradecimiento a María, quien había propuesto esta excursión y que con el cumpleaños reciente, nos invitó a unos carajillos riquísimos…

 

El inicio Al abandonar el playón Playa de Bayas
Los Quebrantos Panorámica Trinchera
Abandonando Ranón San Juan de la Arena El Castillo

 

15 - 04 - 2021 / POR EL CORDAL DE LENA

Desde Pola de Lena nos dirigimos al alto de la Cobertoria, puerto de montaña situado en la Sierra del Aramo. Allí dejamos los coches y tomamos una pista que arranca a la izquierda, a los pocos metros de coger la carretera que conduce a Las Chanas.

Hicimos nuestra primera foto de grupo con Peñarueda como fondo, aunque una nube la había cubierto parcialmente. La pista ancha y en ligera pendiente al inicio, nos va proporcionando vistas al Valle de Lena a nuestra izquierda y a Quirós a la derecha, dejando atrás a nuestra espalda, el Aramo.

Después de crestear unos cuantos metros, el camino desciende hacia Lena, atravesando un bosque de hayas con los brotes color cobre, brillantes; con cantidad de musgos, arándanos y anémonas, una preciosidad...Encontramos restos de vagonetas y basuras, y enseguida una bifurcación: tomamos el camino ascendente a nuestra derecha, que nos condujo a la bocamina.

La mina Julita situada en el monte Mofusu se cerró en 1980. Posteriormente, durante un periodo de tiempo a principios de los noventa, se explotó de manera superficial, transportando el carbón por cable hasta Campomanes. Después de unos diez años de trámites administrativos y con oposición por parte de los ecologistas, la empresa Coto Minero de Lena, la reabrió en septiembre del 2017; la empresa contaba que en la cara norte del monte Mofusu quedaba mucho carbón y de buen mineral ya que se trata de hulla coquizable. Y apenas trascurridos un par de meses, se cierra de nuevo por problemas geológicos y económicos en las primeras labores. Allí quedan restos de postes, plásticos, tuberías, tolva… Es lamentable que esto se permita.

El retorno los hicimos por la ladera del Valle de Quirós. El día que había amanecido muy frío, fue abriendo y pudimos comer al sol estupendamente. El recorrido de la vuelta precioso, con vistas a Peñarueda, Puertos de Agüeria, Las Ubiñas…

Terminamos en Arrojo tomando unas cervezas en el albergue y riéndonos con Conchita

 

Con Peñarueda al fondo El inicio Las chicas
El hayedo Los arándanos Mina Julita
El retorno El Aramo al fondo En Arrojo